Hace ya más de 2 años cuando la escuche por primera vez. Me recuerdo abstraído buscando por internet las piezas para piano más complicada interpretativamente hablando, una búsqueda que me aparto por completo de los trabajo que estaba realizando en ese momento. Es fácil de comprender; quería conocer el límite alcanzable en este instrumento. Ya que mis deseos por aprender a tocar el piano eran (siguen siendo) grandes, me pareció necesario conocer hasta donde puede llegar alguien que ha pasado su vida tocando y así hacerme una idea de lo que yo podría llegar a tocar con el suficiente tiempo/esfuerzo.
Alguien dentro de un foro hablaba sobre Ravel y su Gaspard de la nuit, poema para piano conformado por 3 movimientos: Ondine, Le Gibet y Scarbo, basados en un poema de Aloysius Bertrand llamado Gaspard de la nuit, Fantaisies à la manière de Rembrandt et de Callot. No tarde mucho en encontrar una interpretación de esta pieza. Perlemuter, estudiante de Ravel, tocando a sus 89 (suponiendo que el video que vi fuera el del ultimo concierto que dio) me dejo impactado. El rostro arrugado, sus manos casi marchitas y el constante “mascachicle” tan característico de las personas de su edad me hizo dudar, por un momento, que fuera posible que el pudiese tocar aún.
Los primeros segundos de Ondine hicieron que me tragara las palabras. No podía creer la juventud escondida en aquellas manos. Dios, como lo envidie. Poder tocar asi, pese a su años. Y viendo esas decrepitas manos fue como comence a apreciar esta obra.
Poco después encontré un video de Ivo Pogorelich tocando Le Gibet. No sé mucho sobre apreciación musical ya que no soy más que un mero “listener” de música clásica pero hay algo en la interpretación de Pogorelich, algo que me envía al rincon mas oscuro de mi cabeza, ahi donde se encuentran las prisiones que me he inventado, en las cuales mato toda alegría, toda esperanza. Muy dramatico, pero no encuentro otro modo de explicar lo que me hace sentir. Es increíble el modo en que me afecta esta pieza y es más increíble que me guste tanto. Impresionista al fin y al cabo.
Las campanas
Es la base de de esta pieza. Lo invariable, lo que le da ese toque oscuro y siniestro. (Plus que tiene todos esos bemoles que la impregnan de melancolia).
A través de toda la pieza las campanas suenan describiendo asi la escena que se quiere representar: Un paisaje citadino del que cuelga un ahorcado y por supuesto, las campanas al fondo.
Mi parte favorita
Como rompe la cadencia de manera tajante para luego retomarla con mas energia, algo muy Beethoviano de hecho, con la diferencia de que no se desborda en una “appasionatta” sino que la controla y la usa para mantenerte en trance todo el maldito tiempo.
En definitiva, Le Gibet en mi Top 5 de mi Classical “Dark” Selection es una obra de una belleza magistral y que requiere tamaños “!#$”! Virtuissismo para interpretarla, me hubiese gustado poder escribir de Ondine y Scarbo (que para nada son menos bellas que Le gibet) pero requeriría de mas tiempo y una regeneración nerviosa estilo Wolverine.
Les dejo el link para que se bajen Gaspard de la Nuit de Aloysius Bertrand –>Bajar E-book<– Esta en frances, si alguien lo encuentra en Español, por favor, mandarmelo por correo !!!!!


